El vértigo de la bajadas

No hay un libro de recetas milagrosas sobre las bajadas. La experiencia personal en montaña de cada corredor será fundamental para enfrentarse al descenso con velocidad y sobre todo con seguridad.

Por norma general y sin pensarlo, cuando atacamos una fuerte bajada tendemos a atrasar el cuerpo, reducir la velocidad y aumentar la tensión muscular sobre rodillas. El efecto conseguido es el contrario del que pretendemos, ya que estamos provocando un desgaste innecesario de fuerzas.

Deberíamos intentar llevar el cuerpo hacia delante puesto que así aumentamos la velocidad, la amplitud de zancada y evitamos la sobrecarga muscular innecesaria.

Aunque parezca extraño, los brazos ayudarán a lanzarnos y equilibrarnos sobre los terrenos más rocosos. Manteniendo los brazos algo elevados y con los codos bién abiertos hacia el exterior, favorecemos que nuestro centro de gravedad sea más amplio, estando más equilibrados en los saltos, cambios de dirección o imprevistos.

 

Extret de l’article “Técnica de carrera, no sólo fuerza”, de la revista Trail (setembre/octubre 2005)

Autora: Anna Serra, llicenciada en INEFC i campiona del món de curses d’alta muntanya 2004.

 

Nota del Presi!

Jeje, bé, ho he provat i... té raó, funciona! :o

No m’imaginava que es podia baixar tant ràpid!!! :o ...ara, l’acolloniment per si fotia una enssepegada també era notable eeeeh!!! ;P